¿Traición a la Patria?

Alejandra Yañez

La senadora Lily Téllez fue entrevistada en un canal televisivo de los Estados Unidos, en donde dijo que los mexicanos agradecerían la ayuda ofrecida por el gobierno de ese país para combatir al narcotráfico. En dicha participación, mencionó que las únicas personas que rechazarían este tipo de ayuda serían los políticos involucrados con los carteles de droga. Entre esas personas, señaló a la presidente de México, la Dra. Claudia Sheinbaum. La presidente Sheinbaum contestó que no era un asunto menor, que una senadora mexicana acudiera a un canal extranjero para solicitar una intervención extranjera. Las preguntas por contestar son: ¿Se configura el tipo penal de “traición a la patria”? ¿Lo cometió la senadora Lily Téllez?

Los artículos 123, 124, 125 y 126 del Código Penal Federal tipifican este delito. De manera resumida podemos afirmar que “implica actos de deslealtad o conspiración contra el Estado, seguridad nacional o gobierno de un país”. Concretamente, una de las conductas señaladas como “traición a la patria” es solicitar “la intervención o el establecimiento de un protectorado de un Estado extranjero o solicite que aquel haga la guerra a México…” (fracción X del artículo 123).

¿La senadora Lily Tellez cometió el delito de traición a la patria? La verdad es que no. En su entrevista, simplemente dijo que la mayoría de los mexicanos estarían de acuerdo en aceptar la ayuda del gobierno estadounidense para combatir  a los carteles de la droga, cuyo crecimiento nó solo ha dañado a la juventud, sino que también ha mermado el crecimiento económico y los índices de bienestar de la población en general. Hay municipios dónde estos grupos imponen con saña, crueldad y suma injusticia.

Me parece tendencioso que se califique de “traición” la declaración de una senadora que simplemente señala un problema que muchos políticos se niegan a reconocer: el gobierno mexicano en distintos lugares y en distintas ocasiones ha protegido a los grupos delincuenciales. Porque en muchos lugares, los delincuentes de todo tipo gozan de mayor protección gubernamental que la población en general. Los ciudadanos no conocemos el nivel de complicidad (y de simbiosis) que existe entre algunos funcionarios con las mafias y pandillas.

Estas entrevistas colocan a la presidente en una situación muy complicada. Ser señalada por colaborar con los carteles cuando el vecino del norte se encuentra en una guerra frontal contra el mundo entero por el contrabando de drogas y el tráfico humano abona con más tensión. También la situación es complicada para la senadora Lily Téllez, quien ha tratado de ser una voz crítica, ya que constantemente ha sido acosada por algunos senadores del partido hegémonico. El nivel de debate está en los suelos. En ambos lados ha habido un uso excesivo de adjetivos calificativos deshumanizantes y degradantes. Incluso ya ha habido violencia física entre los legisladores. México necesita debate sin persecución política.

Apuntar un problema de gobernanza interno ante un medio internacional no es delito. Es más, solicitar ayuda a otro país tampoco lo es. Andrés Manuel López Obrador lo hizo en el 2006. Me quedo con la reflexión de Iván Arrazola de Contraréplica: ¿quién traiciona realmente a la patria, quien cuestiona desde fuera o quien se niega a reconocer lo que ocurre dentro?